Pabellón de México en la Expo Milán 2015



VETA + ERREqERRE

Hablar de México y de la manera en que su gente se alimenta es hablar de una paleta muy variada de texturas, colores, olores y sabores. La rica geografía nacional, tiene una repercusión directa en las costumbres alimenticias de los mexicanos. Desde la costa, hasta la montaña, desde el desierto hasta el valle, la geografía determina diferentes formas de relacionarse con el entorno y, como parte fundamental de este, la comida. De tal manera que existe una relación simbiótica entre el ser humano y su entorno "el pescador surge junto a la costa" como afirmaba el sociólogo y urbanista Patrick Geddes.

Sin embargo, a pesar de esta variedad, existen una serie de alimentos que están presentes en todo el territorio, coincidiendo con el área que llamamos mesoamérica. En esta extensa zona la alimentación se basa en el maíz, y por consiguiente en la milpa. "Los hijos del maíz" como alguna vez se identifico a sus pobladores. Asimismo, en varias de las culturas prehispánicas se utilizaba la hoja de una palma para formar una esterilla, el petate, que se utilizaba domésticamente como contenedor de alimentos. El petate también estaba presente como alfombrilla sobre el cual se posaban las diferentes mercancías comestibles en los mercados o como superficie para dejar secar al sol algunos alimentos como el chile.
Coincidiendo con la temática de la Expo Milán 2015, “Feeding the planet, energy for life”, diseñamos un pabellón que tiene como elemento fundamental el petate como contenedor de los alimentos de los mexicanos, los cuales orgullosamente se comparten con el mundo entero, con su variedad y su riqueza. Además, la utilización del petate como materia arquitectónica hace homenaje a otro patrimonio de nuestro país: La Petatera, un edificio que cada año se levanta y se desarma en la Villa de Álvarez, Colima. Esta construcción en si misma representa muchos de los valores que los organizadores de la Expo se han fijado como objetivos: lo efímero, el empleo de materiales reutilizables y el uso de materiales de bajo impacto ambiental, de fácil montaje y desmontaje y capaces de degradarse fácilmente. De igual manera, los troncos que le dan rigidez a las superficies de petate son reutilizados cada año. El petate es materia orgánica viva, ideal para un edificio temporal y se identifica como un rasgo muy particular de los mexicanos.